Admito que cuando tomé por primera vez La señora Dalloway, lo abandoné en las primeras diez páginas; la segunda no avancé mucho más, y fue hasta la tercera cuando logré llegar al final. También admito que esa última vez incluso disfruté la lectura.
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La señora Dalloway, de Virginia Woolf
Este libro presenta ciertas dificultades para el lector. Nos introduce al mundo visto desde los ojos y pensamientos de los personajes, literalmente, con lo complejo que pueden resultar los procesos de pensamiento de muchas personas juntas en una sala. Puede resultar caótica la forma en que la autora nos lleva de un pensamiento a otro para luego volver al punto de partida, de un personaje a otro para volver al momento presente.Trata un tema bastante irrelevante, porque un día en la vida de una señora que camina por Londres y que ofrece una fiesta no es algo trascendente en la historia del mundo. Sin embargo, la complicada trama de reflexiones e ideas que la autora obtiene de estos hechos tan intrascendentes es asombrosa. Quizás la muerte del poeta haya cambiado algo en el mundo. Quizás haya cambiado algo en nosotros. -
Las Cenizas de Ángela, de Frank McCourt
Cuando la obra termina ella me deja jugar con el botón de la radio y busco en el dial los sonidos lejanos de onda corta, raros chisporroteos y zumbidos, el ruido del océano que va y viene y el alfabeto Morse dit dit dit dot. Oigo mandolinas, guitarras, gaitas españolas, los tambores del África, lamentos de barqueros del Nilo. Veo marineros que sorben tazas de chocolate caliente en sus atalayas. Veo catedrales, rascacielos, cabañas. Veo beduinos del Sahara y la Legión Extranjera francesa y vaqueros en las praderas de América. Veo cabras que brincan en las costas rocosas de Grecia donde los pastores son ciegos porque se casaron con sus madres por equivocación. Veo gente charlando en los cafés, tomando vino, paseándose por bulevares y avenidas. Veo mujeres de la noche en los portales, monjes cantando vísperas, hasta que suena el campanazo del Big Ben: Escuchan el servicio internacional de la BBC y estas son las noticias.Frank McCourt, Las cenizas de Ángela. Página 306
Nada mal para un niño que sobrevivió a la brumas mortales del Shannon, a los húmedos veranos y más húmedos inviernos. Que descubrió la poesía en la cama de un hospital y que tuvo que robar para darle de comer a sus hermanos menores. Nada mal para un hombre que siguió soñando y logró convertirse en un gran escritor.
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Madame Bovary, de Gustave Flaubert
Emma vive en un mundo de velos y fantasía, espera que su querido Charles sea como el héroe de las novelas y, en realidad, no soporta muy bien ese pequeño pueblo donde nunca pasa nada, no soporta una vida en la que no tiene tanto dinero, no soporta a una hija a la que debería amar.Y así transcurre la vida de este personaje, quizás porque como dice Mario Vargas Llosa, “Flaubert llegó a la conclusión de que la mediocridad era profundamente representativa de lo humano (…) Esta convicción de que la vida no está hecha solo de antípodas, de que en la mayoría de los casos la dicha y la desgracia son simplemente la acumulación gradual e insensible de hechos menudos y banales, de que lo pequeño y lo opaco son más propios del hombre que lo grande y lo radiante.”
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La casa de las bellas durmientes, de Yasunari Kawabata
Alguien me dijo alguna vez que cuando reímos no pensamos en nada; para él el momento de la risa era el único en que nuestra mente se pone en blanco, se despoja de todo pensamiento. Quizás eso sea cierto, porque incluso al momento del sueño nos acompañan algunos pensamientos y, bueno, luego llega la inconsciencia. De lo que estoy segura es que Eguchi tuvo ocasión de las más diversas y complejas reflexiones mientras observaba a las muchachas dormidas. Su sueño, su inconsciencia despertaban en él recuerdos maravillosos, anhelos, sensaciones.La casa de las bellas durmientes nos muestra el viaje de un hombre. En este viaje él no tiene que cambiar de escenario continuamente, no tiene que recorrer los caminos inmensos de la noche, solo tiene que llegar a una casa perdida entre la oscuridad y el rumor del mar, tomar un poco de té y recostarse al lado de una joven que no lo conocerá nunca. Solo entonces le llega el momento del viaje hacia sus más lejanos pensamientos.
Hay noches en las que, sin duda, necesitamos un poco de silencio, un cama tibia y una buena dosis de recuerdos.
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El lector, de Bernhard Schlink
Una historia a medias es un universo con miles de posibilidades. No podemos saber de cierto en qué terminará todo, aunque tengamos algunas pistas o creamos haber descubierto todos los indicios para un final obvio. Entre mis favoritos hay libros que han dado un giro inesperado que ha desbaratado todas mis teorías. En el lado de acá de Rayuela nos topamos con un panorama muy distinto al del lado de allá, con personajes nuevos, con situaciones alucinantes, literalmente. En El obsceno pájaro de la noche ocurren eventos inesperados aún cuando nada más podía pasar, aún cuando todas las máscaras habían caído.El lector es uno de esos libros que pueden dar un giro en el momento menos pensado. Va de las duchas y el amor a la madurez de un chico. De las dudas a un pasado que los personajes que lo vivieron necesitaban evaluar.
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Pedro Páramo, Juan Rulfo
Joaquín Sabina en una de sus canciones dice: En Comala comprendí
que al lugar donde has sido feliz
no debieras tratar de volver.
Y bueno, creo que esa estrofa resume a grandes rasgos el sentido de Pedro Páramo. Todo el libro trata de la nostalgia por lo pasado, por lo que pudo ser y no fue, por los días felices y los tiempos mejores. Los personajes están rodeados por la desolación, por el calor sofocante de los páramos, por la soledad de la muerte y la ausencia de la mínima esperanza de redención.
Esta historia, que gira en torno a Susana San Juan y su locura, al amor de Pedro Páramo, a la búsqueda de Juan Preciado y a los recuerdos de su madre está enmarcada en el ambiente que prevalece durante la guerra, en este caso la guerra de los cristeros en México. Está plagada de regionalismos, usos y costumbres de la gente de 1926. Está llena de un aire de muerte que sólo les es dado respirar a los que ya no están vivos.
Las narraciones poseen 5 elementos esenciales:
–El narrador (quien cuenta la historia)
–El discurso (cómo se cuenta la historia)
–El tiempo (cuándo ocurre y cuánto dura)
–El espacio (dónde ocurre)
–Los personajes (a quiénes les ocurre)
De estos elementos el más relevante en Pedro Páramo es el espacio. Es imposible que comprendamos cómo se sofoca Juan Preciado si no hemos experimentado el calor del desierto, la soledad de un pueblo fantasma.
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El marino que perdió la gracia del mar, de Yukio Mishima
Mientras la mayoría de los marinos eligen su profesión a causa de su afición al mar, a Ryuiji lo decidió su antipatía por la tierra. (…) Ryuiji detestaba la inmovilidad de la tierra, las superficies eternamente inalterables. Yukio Mishima, El marino que perdió la gracia del mar.
La historia gira en torno a tres personajes, Noboru, su madre y el marino. Los tres comparten una soledad abismal, que se llena de sombras en las noches del puerto. Este libro, con su prosa tan ágil y envolvente, nos traslada a una dimensión donde los niños exploran su propia crueldad, donde los adultos están atrapados por pequeños rituales que incluyen evadir la realidad de vez en cuando.
En nuestra reunión del miércoles discutiremos nuevamente la primera parte del libro, así que si no habían terminado tienen la oportunidad de hacerlo y si terminaron, pueden reelerla.
Si quieren más datos de Mishima, ese escritor que llevó el drama hasta las últimas consecuencias, pueden visitar:
http://www.psikeba.com.ar/articulos/RKcuchillomishima.htm
http://www.islaternura.com/APLAYA/NoEresElUnico/M/Mishima/MishimaUNICO.htm
http://www.eol.org.ar/virtualia/016/default.asp?destacados/peregrin.html
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Siddartha, de Herman Hesse
Siddhartha narra la historia de un hombre y su búsqueda.Él no busca tesoros en las profundidades del océano, no busca el camino para descubrir parajes maravillosos, ni siquiera busca el amor de una mujer. Él busca descubrirse a sí mismo; comprender la esencia de su ser e iluminarse (casi nada, digamos).
Lo hemos acompañando en una parte de su camino. Hasta ahora ha sido hijo de un brahmán, samana, comerciante, discípulo. ¿Llegará el momento en que sea Siddhartha?, ¿encontrará lo que busca?
Por lo pronto les dejo algunos términos que nos pueden ayudar para profundizar en la lectura:
Brahmán:
Conviene distinguir la divinidad Bráhman (con mayúscula) del brahmán o sacerdote, quien —dentro del sistema hindú de castas— es superior a los otros tres grupos:
2) chatrias : guerreros y políticos
3) vaisias : campesinos / vaqueros y comerciantes, y
4) sudras : esclavos.
Veda:
Se denomina Vedas a los cuatro textos sánscritos que forman la base del extenso sistema de escrituras sagradas del hinduismo.
La palabra veda es el origen de la palabra española ‘verdad’ (especialmente entendida como conocimiento revelado). En sánscrito literalmente significa «¡conoce!».
Los textos védicos se desarrollaron dentro de lo que se denomina la cultura védica, basada en castas (varna o color) y aśrāmas (etapas de la vida).
Samanas:
Los Samanas son hombres de alma religiosa, meditadores, que viven al acaso, con poco o nada, y que sobreviven en su mansa peregrinación con lo que hallan en el camino.
Y pueden leer algo sobre Siddhartha Gautama en Wikipedia
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Con pasión absoluta, de Carol Zardetto
Mi vida está suspendida. Con exasperación me percato de que no tengo voluntad para reinventar mi propia historia. El pasado abre su enorme boca, me traga. Quise borrarlo y, ahora comprendo, me miraba de regreso con su intangible reflejo. Huí de él, como una necia de su sombra. Un hilo largo se va desenredando… y ya no sé si son sus palabras o las mías en el recuerdo.(Con pasión absoluta, Carol Zardetto. Página 69)
Una mujer vuelve a su casa después de mucho tiempo. Encuentra a su abuela enferma, al padrastro con el que no se lleva bien, la huella de la muerte de su hermano, la huella de su infancia y de la infancia de su madre, de su abuela. Una mujer que quiere escapar, estar en cualquier otro sitio, aunque no sabe cuál.
Una mirada a la historia de un país, a sus dictadores, a sus terratenientes y a sus conflictos. Desde luego que es parcial, porque solo es una mirada de todas las miradas que forman la historia, solo es una voz dentro del coro que conforma el pasar de los años en una sociedad que a veces no vemos bien porque estamos demasiado cerca de ella.
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Bestiario, de Julio Cortázar
- En el ensayo Incesto y espacialización del psiquismo en «Casa Tomada de Cortázar» , se plantea que el cuento Casa tomada aborda el tema de una relación incestuosa entre los protagonistas. La progresión en dicha relación y su relación directamente proporcional con la “ocupación” de la casa hasta que se van de ella.
- Con respecto a este cuento también abordamos la sensación de angustia que propicia la atmósfera para que ambos hermanos terminen por irse de la casa. Además, hablamos de que la casa es tomada por algo abstracto, no por un ente concreto.
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Con Carta a una señorita en París, Edmundo nos comentó sobre la necesidad casi neurótica de Cortázar de escribir y su paralelismo con vomitar conejitos.
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Comentamos acerca del personaje central que era un hombre al que le costaba adaptarse al mundo y en especial a la vida en el apartamento de su amiga, que era tan ordenado y tan hecho a la medida de ella.
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Con Lejana nos enfrentamos a la cuestión del doble o del otro yo. Descubrimos que finalmente no se trataba de dos mujeres, sino de una sola que tenía una doble y que era capaz de sentir lo que sentía la otra. Hablamos, además, de la “reversibilidad” del texto, es decir, de cómo invierte a los personajes al final, lo que nos da una idea de que la que estaba lejos también sentía lo que sentía la argentina.
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Ómnibus nos trasladó de manera alegórica al sentimiento de rechazo por ser diferentes que sienten los personajes. Nos introdujo en una atmósfera llena de hostilidad que nos hizo comentar las formas de solidaridad entre las minorías y las formas de discriminación tan absurdas que pasan a veces en la vida.
