autocrítica

El fin de semana estuve en contacto directo con algunos fantasmas de las navidades pasadas. Me encontré con amigos que no miraba hacía mucho, extrañé a otros. Leí poesía en…

El fin de semana estuve en contacto directo con algunos fantasmas de las navidades pasadas. Me encontré con amigos que no miraba hacía mucho, extrañé a otros. Leí poesía en honor a alguien que se fue hace un año, lloré un poco y pensé otro poco. Ya que andaba en esas, revisé mi archivo del blog y encontré algunas constantes.

  • Te sigo esperando aunque ya no te llames Joe, aunque te bautice con acrónimos y no sea capaz de encontrate en mis lugares de siempre.
  • Mi amor no es eterno, pero es constante y eso ha de valer de algo.
  • Soy un animal de costumbres. El primer post de este blog hablaba sobre mi camino diario a la biblioteca; ese camino ha cambiado un par de veces en estos años pero la rutina sigue intacta. Ya no tomo las mismas calles porque ya no vivo en ese apartamento, sin embargo, cuando defino un camino para llegar acá, sigo la misma ruta aunque tenga alternativas para variarla, sólo cambia cuando es inevitable y no depende de mí.
  • Dado que no cambio el camino, se explica que siempre quiera largarme de acá. Digamos que los cambios tienen que ser definitivos. Aún quiero volar por el mundo.
  • Me gusta Charly y creo que las canciones de Jovanotti son ideales para enamorarte. Sigo amando a Calle 13.
  • Si te encontrara hoy (en el parqueo, por ejemplo) te diría:
Amor, no puedo asegurar que he pensado en vos, cuántas veces he pensado en vos, así, en general. Puedo asegurarte, en cambio, que hay tardes en que dibujo tu boca en mi mente, sólo para no perder la cordura entre libros y lecturas, porque tu sonrisa es el eslabón que tiende puentes entre mi nostalgia y la realidad.  

Comentarios

2 respuestas

  1. Avatar de Black!
  2. Avatar de Adelou