Son casi las siete y no está del todo oscuro afuera. Mi computadora insiste en ronronear para recordarme que puede estallar en cualquier momento. Itunes insiste en poner la música que se le da la gana y yo sigo haciendo informes. Me atacan las ganas de llamarte, me brincan encima, me muerden y me dejan restos de todas las palabras que no te diré. Sabemos que no te llamaré.
cuando son casi las siete
Son casi las siete y no está del todo oscuro afuera. Mi computadora insiste en ronronear para recordarme que puede estallar en cualquier momento. Itunes insiste en poner la música…
Comentarios
6 respuestas
Dejala que sufra, no la llames.
llama… después siempre es tarde.
El amor, el amor…si sabré, lo que es tener elteléfono en la mano, y resistir a la tentación o llamar y no recibir respuesta…¡ay, el amor!
chapintocables: no LO llame, no worries, algo de fuerza de voluntá tengo
Mariomarch: no sé, a veces es mejor no llamar. Ese día no lo llamé, ni el siguiente, ni el siguiente. No sé qué pasaría si lo llamara hoy 😉
Cartas… creo que compartimos el sentimiento exacto 🙂