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La tarde anuncia otro aguacero
Me gustaría saber qué hacer con estas ganas de salir a buscarte, con este presentimiento que me dice que estás ahí afuera, esperando a que salga y te diga que te he extrañado, que te quiero, que te anhelo. Me gustaría saber qué hacer con los besos que te tengo guardados, con la ansiedad, con
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De adentro hacia afuera
Empecé a escribir a mediados de los 90, cuando las canciones Laura Pausini y de de la Shakira de pelo oscuro estaban de moda. De ese tiempo par acá me enamoré de un pintor, de un par de poetas que no creo que me hayan inmortalizado en alguna obra maestra, pero que me dieron algunas
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A esta hora
A esta hora, en este momento y lugar, tengo ganas de verte, de estar con vos un ratito, para que platiquemos de nada y nos contemos secretos con los silencios que pueblan nuestras charlas. Mi corazón es un colibrí acelerado que se desespera por verte. Mi corazón no entiende de una paz que no sea
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Primero el té
Llego a la oficina y me preparo un té de anís. Respiro profundo, antes que el mundo empiece a girar y tenga que responder correos, escribir cosas, terminar con los pendientes, leer. ¿Qué pasaría si te llamara? ¿Qué pasaría si lo primero de mi día fuera escribir algo para vos? El té está caliente, como
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Mientras te veo
Me llevo un trozo de fruta con miel a la boca. Te veo a través de la ventana y el dulce me colma. Pienso que me gustaría que te enamoraras de mí. Que me gustaría necesitarte para endulzar mis mañanas. No me gustaría que fuéramos indispensables el uno para el otro. Más bien, que me
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Si tú no vuelves
En los audífonos un violín y la voz de Bosé llenan el silencio de la tarde. Los dedos recorren el teclado, solo cuatro de ellos porque nunca aprendí a usar los diez para esos menesteres. Empiezo a seguir con más atención la letra que estaba cantando mecánicamente después de haberla oído tantas veces: “y cada
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Confesión I
Anoche te lloré miles de palabras. Me había prometido dejar de tenerte nostalgia. Me había prometido no volver a escribir con un lapicero que no fuera negro y a pesar de mí, las letras fueron cayendo como gotas azules que inundaron páginas y páginas con historias para vos. Hace unos días leí algo que escribiste
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yo sé que estaré bien, los gatos como yo caen de pie
Me pasé tanto tiempo preguntándome por qué no era suficiente para vos, que no me detuve a preguntarme si vos eras suficiente para mí. Ahí está cariño que todo este tiempo tuviste razón y no eras el indicado, ese al que espero. Yo con esa idea de que la culpa es de uno cuando no
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Me di cuenta hoy
Uno de mis alumnos dijo hoy en clase que le había regalado “Rayuela” a su novia. Yo estaba a punto de decirle que la Maga era lo máximo, cuando me di cuenta de que he estado equivocada todo este tiempo. He pasado años tratando de ser como la Maga cuando en realidad yo soy como
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Yo debería decirle que
Con usted, señor, me acostaría con los ojos cerrados. Con los ojos abiertos. Con la luz apagada para besarlo en lugares poco ortodoxos y adivinar dónde será el próximo punto en que sus dedos dejarán demorados roces, huellas de la exploración que hará del territorio desconocido de mi piel. Con la luz encendida para verlo