Hay días en que no importa mucho si voy o vengo, digo, hay días en que ni me entero. Sé que hoy es viernes, que no son las 3:00 a. m. y que estoy cansada. Estoy en la calle desde horas insanas, insensatas, desde antes que la luz del sol anduviera por ahí. Sé que en un rato tendré que enfrentarme de nuevo al tráfico y que no compraré libros este fin de semana (bueno, eso espero).
Autor: Adelaida Loukota
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las insulas de las instrucciones insulsas
El fin de semana pasado tuve que desocupar la librera que se quedó en el que alguna vez fue mi cuarto en la casa de mis papás, es decir, tuve que sacar mis libros de ahí para que mi hermana tome posesión del lugar. Encontré ahí un cuaderno en el que pegaba recortes de la tira de Justo y Franco que publican en la prensa. Hace rato que dejé de coleccionar esas cosas y encontrar el cuaderno me hizo ver que a veces soy constante y necia.La tarde se puso gris y parecierá que lloverá. Quizás con un poco de suerte logre acomodar todos mis libros en mi cuarto. Quizás con un poco de suerte la necedad y la constancia me lleven a comprender la belleza de una tarde gris, de un cuaderno que olvidamos que teníamos. -
¿verde?

Amo a Liniers cuando hace este tipo de cosas, porque hay días en que estoy reiterativa, hay días en que estoy verde. Quizás la vida me lleve a enamorarme de un abogado o de un rokero de camisa desabotonada, de un poeta loco o de un profesor de matemática con camisa de cuadros, de un amante de las sinfónicas; eso no lo puedo asegurar. Puedo decir que hay días en que estoy verde y amo a Liniers. -
pasa, a veces, pasa
Me agarró el estrés y decidí cambiar un poco el blog, aunque gracias a mis habilidades web-onas (weonas dirían mis amigos chilenos) sólo logré descomponerlo (¡¡¡¡¡todo!!!!!) 🙁 y quería llorar.
Después del berrinche pensé que mi abuela diría que no hay mal que por bien no venga (Dario Fo diría que no hay ladrón que por bien no venga), así que creo que algo bueno salió de este desorden. Perdí algunos gadgets y algunos links, perdí la foto de Joe del header y no logro quitar esa etiqueta que dice undefined del margen izquierdo (si alguien sabe cómo se quita, agradeceré el chivo), pero me gusta esta plantilla, me gusta el cambio. Espero que a los amigos que me visitan de tarde en tarde, les guste también.Abrazos 😀 -
tintintintero
Me pasa, amor, que pierdo la línea de mis pensamientos. Entonces, sólo entonces, entiendo que hay cosas que no te cuento, detalles de los que no te hablo. Quizás olvido lo menos importante, quizás mi mirada se pierde en el vacío y me olvido de decirte que tuve frío por la mañana porque no amaneciste conmigo o que mi voz se escuchó muy sola anoche cuando iba de camino a mi casa y cantaba a viva voz una de aquellas canciones que compartimos.
No sé si alguna vez te dije que prefiero la tarde para dormir, para escuchar grillos y buscar verdades fuera de la ventana. No sé si alguna vez te confesé que mis hermanos grandes no son sólo ese par con los que comparto lazos de sangre; que tengo algunos hermanos con los que leía poesía y cantaba y reía y compartía esa manera extraña de perder la línea de nuestros pensamientos porque hacíamos planes y teníamos utopías (vos sabés que en ese tipo de charlas es imposible mantener una línea recta que nos lleve directo al punto). Ahora doy vueltas en torno a un recuerdo, en torno a los poemas que no les leo, que no me leen.En fin, amor, la tarde es un estado tranquilo en el que podría dormir y escuchar a los grillos y abrazarme a vos. En fin, amor, siempre es importante decirte que podría pasar horas abrazada a vos. -
veredas verdaderas
Me visto con colores de árbol y ando en la carretera, sola y de noche. No fui princesa cuando tenía 6, tampoco fui una damita a los 12, menos a los 24. Ahora soy una bruja un poco más amarga, un poco más desilusionada de la vida. El límite de velocidad me empuja a 70 kilómetros por hora, la inercia me empuja a mantener íntegras las ganas de largarme un buen día de estos.
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por último
La vida, pensó el hombre desnudo, era un infierno, con algunos atisbos de antiguos felices paraísos. (Calvino, Italo. Por último el cuervo. Colombia: Tusquets Editores, 1990)
Tengo los pies fríos, tengo en los labios un beso que no te di. Me duele la garganta, quizás por el beso condensado en la angustia de verte partir, quizás por esa oscura certeza de que nuestros fantasmas siempre han de volver para atormentarnos. Afuera está oscuro; no sólo afuera de mi carro, afuera de mí. El frío sube desde mis dedos, la oscuridad me consume. Me gustaría creer que con llorar se arregla algo, por lo menos en cuanto al asunto del desahogo, pero no, ya ni siquiera tengo fuerzas para llorar por lo que no fue y no será. -
lo que ves es
Digamos que lo que hay es lo que hay (aunque suene a pan con lo mismo). Aunque suene a justificación barata por ser la misma de siempre sólo que un poco más agria.
Sabés, amor, sigo buscándote, sigo negándome a cerrar todos los círculos, a escribir nuevas historias, a creer en nuevas posibilidades. Creo que uno debería amanecer un día con la certeza de ser un poco más sabio, un poco más sensible por lo menos. Uno debería escribir mejor, ser más brillante o por lo menos más firme. Pero resulta que uno no cambia sus viejas manías, uno persiste en sus viejas esperanzas y se da cuenta una tarde de éstas, y ya, no pasa nada.El cielo se nubla de pronto. No es señal de lluvia, es señal de frío, de un frío inconmensurable que sólo se compara al frío en mi corazón cuando no te encuentro; cuando pierdo la esperanza de encontrarte alguna vez. -
A la orilla de la chimenea. Joaquín Sabina
http://youtube.com/v/MVQ_ZrcrFD4
y si no sonó hoy, la dejo acá para que suene.
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puedo ponerme triste
puedo ponerme triste y decir que me basta
con ser tu enemigo, tu todo, tu esclavo, tu fiebre tu dueño
y si quieres también puedo ser tu estación y tu tren,
tu mal y tu bien, tu pan y tu vino, tu pecado tu Dios tu asesino…si, definitivamente puedo mentirme un poco y decir que me basta con ser tu enemiga; que no necesito que me necesités, que querras estar conmigo. Puedo ponerme triste y admitir que la vida sin vos continúa, que ya llegará alguien que se dedique a llenar los vacíos que deja en mi crucigrama la ausencia de tus palabras. Hay canciones que te llegan de lejos un día en que no las esperabas, un día en que mejor hubiera sido que no sonaran sólo por no recordarte que hay amores que se van; porque la autocrítica no sirve a la hora de pensar en que puedo ponerme cursi y decir que me basta con ser esa sombra que camina a tu lado aunque no la veas. -
cuerdas
Anoche llegué a la conclusión de que no puedo ser un instrumento de cuerda porque a veces suenan como un montón de eñes y erres sin vocales de por medio. Quizás por que sé que soy un conjunto de eñes y erres cuando estoy de mal humor y me gusto más cuando estoy de buenas. Además, eso de la falta de vocales me molesta.
Me gusta usar todas las letras, combinarlas; me gustan las palabras que no usan muchas aes y erres, digamos que carcajada no es mi palabra favotira (la aguanto de lejos) pero aún peor es su verbalización (carcajeándose) me parece una palabra fea, pinche, sin gracia. Amo palabras como lechuga, libélula, antofagasta.Aún no sé qué pienso de mí en relación a los instrumentos de percusión, quizás soy un gran tambor.