Uncategorized
-
-Hoy-
Es ingenuo de mi parte escribir que te extraño; así, literalmente. Pasa que hay días en que las palabras no dicen lo que yo quiero que digan. Llegan muy claras a mi mente y un minuto después me traicionan, quizás no les gusta que las haga nacer golpeando teclas. Hoy es uno de esos días
-
Joe en la distancia
Supongo que cuando la luna está grande y redonda tengo más luz para imaginar que te encuentro. Supongo que la distancia que nos separa me permite la lucidez para recordar detalles como el largo de tus dedos, el olor detrás de tu oreja, el sabor de tus labios, la emoción de verte aparecer de pronto.
-
Diner
Todavía es de noche pero la ciudad ya está despierta; la madrugada es una composición extraña de sueño interrumpido y día por iniciar. No veo más que las siluetas de algunos edificios y las luces rojas de los carros en la calle. Presumo que de hecho existe la calle, existen los edificios, la gente que
-
post San Valentín
Tengo un beso guardado en el corazón cuando pienso en vos se acelera (el beso) quiere escaparse me hace cosquillas en la panza me deja un sabor dulce en la boca quiere llegar a donde estás multiplicarse en tus labios colmarte
-
llueve en un lunes de febrero
Es lunes, es febrero, me levanté tarde y llegué relativamente tarde a la oficina, asunto que no importa porque me voy a ir tarde de acá. Mi ventana está nublada por fuera y tengo ganas de tomar café. Aparte de eso, tengo ganas de verte, de tomarme un rato libre y platicar con vos. Hace
-
La poeta
Es temprano en la mañana de un sábado como cualquier sábado. La poeta se levanta relativamente temprano, desayuna y procede a limpiar la casa. Su madre no toleraría que su primer tarea del día no sea limpiar la casa, así que lecturas y televisión han de esperar para después. Cuando está barriendo las gradas frente
-
viernes, 4:57 p.m.
Tengo ganas de comprarme unos zapatos que no necesito con dinero que no tengo y que, además, son estúpidamente caros. Pienso que ese acto de consumismo compulsivo responde a algún tipo de carencia que, por lo pronto, no tengo ganas de analizar. Quisiera, de alguna manera, asegurar que todo empezó cuando caí en la cuenta
-
hoy en el jardín
El sol corresponde al de cualquier día de enero a la 1:10 p.m. Estoy en el jardín, acabo de almorzar y me quedo en silencio, con un libro entre las manos. Estoy sentada en la grama, tengo la espalda apoyada en una grada, abrazo mis rodillas y comprendo que tengo el corazón hecho un ovillo.
-
lo que pasa es que a veces importa
Mi mamá cree que Libélula es un mal nombre; a mí me gustaría que la tienda se llamara así. Dejo la discusión por la paz y pienso en que alguna vez tendré una tienda y se llamará así. Mi trabajo se va convirtiendo en una suma estéril de páginas leídas y libros que son parte
-
algunas ideas dispersas II
El hombre perfecto que vive en mi cabeza responde al nombre de Joe cuando aparece en mis sueños; tiene el pelo castaño, algo rizado y lo suficientemente largo como para que algunos colochos se escapen del gorro de lana que usa cuando hay frío en el mundo. Me gusta su cuello, sus piernas cuando se