Uncategorized
-
luces de una ciudad extraña
Mi computadora dice que son las 8:03 p.m., el reloj de la noche me dice que en esta ciudad son las 10:03 p.m., que tengo que afrontar la realidad del tiempo y la distancia. Vos estarás cenando, platicando con amigos, tomando cerveza, leyendo quizás; mientras tanto, yo pienso en vos. Las luces allá afuera me
-
cuando me quedo a esperar a los fantasmas
Es domingo por la tarde y por primera vez en mucho tiempo, años quizás, tuve un tiempo para quedarme sola y pensar un poco. Me pregunté por qué te extraño, por qué sigo pensando en vos aún cuando sé que no estaremos juntos; que no te encontraré por los barrios de mi realidad. Pensé en
-
Love letters
Estoy en Sophos y cae en mis manos un pequeño libro titulado “Love letters”. Me es imposible dejarlo de lado sin ojearlo un poco, así que después de acercarlo a mi nariz, batir las páginas con el pulgar y aspirar su olor, lo abro al azar y descubro algún mensaje oculto para mí, sólo para
-
con un nudo en la garganta
Hace un par de días en Twitter me enteré de que Prensa negra el blog de Black Wizard estaba cerrado. De hecho me preocupé y pensé en mandarle un correo a aquel para preguntarle qué había pasado, pero como de buenas intensiones está empedrado el camino del infierno, ya no lo hice y me quedé
-
perder-te (me)
Hoy por la mañana todo estaba muy claro. Supongo que un poco de sueño te ayuda a aclarar las cosas en la cabeza. Ahora llueve con todas las ganas y tengo esa leve cosquilla en el estómago que me indica que sería perfecto dormir una siesta abrazada a vos. Es como si la nostalgia se
-
historias a medias
Ni vos ni yo tenemos la historia completa. Vos no sabés todo lo que pasó, los porqués de mis porqués; yo no conozco los tuyos. Supongo que no te voy a contar esa mitad de la historia, de todas formas no querrías oírla. Por lo pronto sólo diré que aquellos que hemos estado solos por
-
pasa cuando pasa
Es curioso el miedo. Te paraliza, te atonta, te mata despacio. Sólo por hoy admitiré que te tengo miedo. Tengo miedo de dejarte franquear las murallas que guardan mi corazón de los lobos; a la vez, tengo miedo de que no querrás irrumpir en mi vida y quedarte un rato, quedarte para siempre; que no
-
ciclos
El fin de semana descubrí (o admití) un par de cosas sobre mí: 1. Soy paradójica, (ya era hora de que lo admitiera dirán algunos) siento una alegría inconmensurable al comprar libros. Libros que después me harán sufrir, casi al punto de las lágrimas, y me sentiré feliz de haberlos leído y de haber sufrido
-
décimas de segundo
A veces ni siquiera necesito buscarlos, ellos llegan y se instalan. Todos los monstruos existen afuera de mi ventana, afuera de mí. No importa si me da hambre o me da miedo o me dan ganas de llorar, siempre hay demasiados monstruos rondando la esquina donde no te encuentro, el silencio que me dejás. El
-
poema mínimo de amor (extendido)
Pienso en vos para salvarme del mundo y sus consecuencias acaso porque comprendo el poder curativo de un abrazo tuyo porque tus manos me cuidan y reconfortan porque mis días son mejores cuando aparecés en ellos.