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poema mínimo de amor
pienso en vos para salvarme del mundo y sus consecuencias
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con orden arbitrario
Tengo muchas ideas que me rondan por la cabeza en estos días, supongo que por eso mismo no he escrito últimamente. Me duele la garganta y me siento un poco cansada; vos sabés, cansada como cuando necesito un momento de paz y un buen libro para escapar de la realidad. Algunas noches me siento a
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temer-te
Mi corazón es tuyo, lo sabés, así que eventualmente llegás y te lo llevás. Lo tomás de la gaveta en que guardo y salís corriendo, entonces mi corazón se acelera por vos. Luego lo elevás sobre tu cabeza, entonces mi corazón vuela por vos. Lo soltás al vacío, entonces mi corazón se rompe en treinta
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escribir de noche
Hay noches, cuando vuelvo casa, en que me gustaría poder leer en la oscuridad. Sucede en esas noches que el tráfico está pesado y el mundo se detiene; sería magnífico entonces perderme en las líneas de un buen libro en lugar de tener que preocuparme por avanzar treinta centímetros para luego detenerme. Mis utopías me
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cuando los grillos no se callan
A veces quisiera, amor, no tener que ir y venir de mi casa al trabajo, dejar de recorrer la distancia que nos separa, dejar de esperar a que los camiones despierten para marcharme. Sin duda, quisiera dormir hasta tarde, dormir por las tardes, ver películas y no tener que preocuparme porque no te encontraré. A
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old stories
Es lunes y me duele un poco la cabeza. A estas horas debería estar haciendo algo que valga la pena, pero también me duele la garganta y prefiero malgastar el tiempo pensando en que el día está soleado; en que hay miles de personas que van y vienen por las calles de la ciudad; en
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los colores de la tarde
Salgo a comprar una galleta para pasar la tarde, son más de las seis. Cuando vuelvo a mi oficina atravieso el jardín y, de pronto, veo que la grama está verde, muy verde. El viento sopla y me hace detenerme un momento. El cielo está gris, muy gris. Sin embargo, el verde de la grama
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cosas que uno espera
He estado leyendo El arte de amar, de Erich Fromm. Por supuesto, a estas alturas me he estado haciendo algunas preguntas, porque de hecho no sé si tengo sobrevalorado al amor, si ese buscar y no encontrar corresponde a que no estoy buscando lo que debería. Si yo te contara, amor, que espero encontrarte, retenerte,
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una vez más
Confesarte que anoche soñé con vos puede ser la mayor estupidez de mi día, pero qué le voy a hacer si estabas ahí. Por más que intento dejar de incluirte en mis sueños y en mis planes, por más que trato de sacarte a patadas de mi cabeza, aparecés como si nada, entrás por la