Autor: Adelaida Loukota

  • Madame Bovary, de Gustave Flaubert

    Madame Bovary, Gustave FlaubertEmma vive en un mundo de velos y fantasía, espera que su querido Charles sea como el héroe de las novelas y, en realidad, no soporta muy bien ese pequeño pueblo donde nunca pasa nada, no soporta una vida en la que no tiene tanto dinero, no soporta a una hija a la que debería amar.

    Y así transcurre la vida de este personaje, quizás porque como dice Mario Vargas Llosa, “Flaubert llegó a la conclusión de que la mediocridad era profundamente representativa de lo humano (…) Esta convicción de que la vida no está hecha solo de antípodas, de que en la mayoría de los casos la dicha y la desgracia son simplemente la acumulación gradual e insensible de hechos menudos y banales, de que lo pequeño y lo opaco son más propios del hombre que lo grande y lo radiante.”

  • son casi las 8

    Son como las 7:40 p.m. en esta ciudad y aun hay luz de dia, demasiada luz de dias largos. Tengo atrasado el cafe de las 3, hoy me lo tome como a las 5 y eso fue despues de varios dias con las rutinas interrumpidas. Tengo cierta nostalgia de hablar español, aunque, who cares? No encuentro las tildes en estos teclados, no te encuentro entre la gente que me cruzo por la calle.

    Hay amor, sin ti mi cama es ancha, pero who cares? Hay amor, los cielos de este centro de convenciones son altos, muy altos, quizas seria bueno decidir volar un poco, dar el salto.

    Lo bueno es que se camina mucho aca, se anda y se anda, como el tiempo.

  • Amor

    Sos el minuto 6 del segundo movimiento de la sinfonía del nuevo mundo. Sos el instante previo, la confirmación de que el mundo puede ser un lugar habitable. Nunca te lo dije, ¿verdad?

    Hay tantas cosas que no te dije, quien sabe si un día de estos tengamos uno de esos momentos en que el resto no importa, quien sabe si tendré la oportunidad para verte a los ojos y decirte:

    Me he preguntado muchas veces
    por la necesidad de tu vida en mis actos

    o algo parecido, mejor escrito por aquel poeta que le regaló a su amor la misma sinfonía de la que hoy te hago parte.

    La felicidad, amor, está en decirte de pronto que pienso en vos y por eso mi vida es buena.

  • ¿y Joe?

    Eras lo último entre el desasociego y yo. Ahora me queda esta manía de pensar en vos en pasado, esta terrible sensación de olvido y ansias de resignación. Es cierto, tengo el corazón roto y hasta ahora soy capaz de admitirlo. Quizás fue porque no supe cómo enamorarte, quizás porque la felicidad siempre dura menos de lo que uno quisiera.

  • el viernes por la mañana

    Desperté pensando en cuál sería el antónimo más adecuado para sublime. Cuando abrí los ojos me invadió una sensación que nada tenía de: «Excelsa, eminente, de elevación extraordinaria».

    Después de los 35 kilómetros de diario llegué a un diccionario que me regaló, entre otros vocablos, vulgar, ruin, abominable, material, bajo, mediocre. En ese momento supe que ninguno se acercaba a ese dolor de cabeza, a mi estómago blandito, a la certeza de una soledad inconmensurable y a esa cierta náusea (de la que llega después de demasiadas cervezas).

    Desperté con el corazón roto en 525 partes iguales, con la certeza de que no hay nada en el mundo más sublime.

  • carreteras

    Pasé cinco días con el mismo disco en el carro. Sabina cantado por mujeres sonó una y otra vez en mis idas y venidas. Cada vez canté cada una de las canciones (menos la de Chabela porque no me pasa ni con aceite), cada vez intenté dejar de pensar y callar esa voz en mi cabeza que me habla de vos. Ya ves, la nostalgia diluida con música pesa menos.

    Todo estuvo bien hasta que hoy por la mañana fue imposible retomar la fórmula. Me hace mucha falta platicar con vos, contarte mis fantasías animadas de ayer y hoy; contarte que me dio miedo el loco que estaba debajo del puente del Trébol y blandía un palo de escoba como si de ello dependiera su vida; contarte que la lluvia está bien, que las calles se inundan, que descubrí que el sonido de mi voz en alto mitiga la certeza de tu ausencia.

  • vos

    El domingo soñé que te besaba. Hermosa sensación de beso en sueños. Ahora tengo tres vinos encima y una carretera que me ofrece el vacío. Habito el camino y una cama donde no te encontraré. Repito tu nombre como un mantra contra los maleficios de tu ausencia, mi cabeza se llena con los versos del poema que nos explica.

  • Muñeca mala, de Carmen Matute

    Muñeca mala, Carmen MatuteSé que Muñeca mala está dando mucho de qué hablar. Lo presentaron hace poco, así que estamos en el boom de opiniones a favor y en contra. Como a mí me pareció un buen libro, les copio un par de fragmentos de comentarios a su favor:

    El tono equilibrado y maduro, sostenido durante todo el libro, puede confundir al lector y hacerlo pensar que se encuentra frente a una novela de episodios fragmentados o “un extenso (y agonizante) poema en prosa” (como me señaló una lectora). En este sentido, se aprecia la secuencia en que fueron ordenados los relatos, lo cual evidencia una esmerada edición.

    http://www.ronaldflores.com/2008/04/08/muneca-mala-de-carmen-matute/

    Y claro que Marcela y las otras protagonistas del libro (que sigo creyendo una) son iguales a muchas otras mujeres que forman legión: Las que lloraron en silencio el desamor de una madre que no supo o quizás no quiso comprenderlas y reciprocar su ternura, las que lamentaron las experiencias amargas de una adolescencia triste y las otras, las que tienen la certeza de que pronto la muerte inexorable, y quizás adelantada, las recogerá.

    http://www.prensalibre.com/pl/2008/mayo/21/238168.html

  • 1421: el año en que China descubrió al mundo, de Gavin Menzies

    1421, el año en que China descubrió el mundo, Gavin MenziesCierren los ojos e imaginen por un momento que en lugar de ir en el tráfico de los viernes por la noche, van en un barco que salió del puerto hace 10 días, a su alrededor solo está el inmenso océano. El cielo les regala un atardecer espectacular y a la hora de la cena los marinos más viejos les contarán maravillosas historias de tierras desconocidas, de largas travesías, de tormentas y hechos maravillosos.

    Sin duda las historias de los viejos marinos tienen la cualidad excepcional de transportarnos. No importa si no tratan sobre hechos verdaderos, no importa si los chinos no descubrieron América o si jamás vieron una jirafa viva, lo importante es que un viejo marino nos la cuente.

    Así, descubrimos animales maravillosos que viajaron miles de kilómetros hasta llegar a nuestro continente, conocimos las costumbres de los hombres que se aventuraban en travesías que les costaban la vida, accedimos a una posibilidad dentro del mar de posibilidades que conforman la historia.

    El mundo es ancho y ajeno, diría Ciro Alegría. El mar, por su parte, es inconmensurable, inasible. Y del universo ¿para qué les cuento?

    Sin embargo, el punto importante de todas estas magnificaciones es que ha habido hombres capaces de tomar pequeños elementos de la inmensidad para establecer rutas entre un punto A y un punto B y definir caminos que les ayudarían a encontrar maravillas inexploradas.

    Sé que dicho así suena simple, pero el punto A puede ser un puerto chino y el punto B una pequeña isla perdida debajo de una estrella en el extremo del polo sur; también puede ser que sea el siglo XV y que los barcos no cuenten con equipos de navegación y que los hombres sólo sepan mirar al cielo, creo que por suerte sabían mirar al cielo.

  • Yo quiero ser una chica Almodóvar

    Yo quiero ser una chica Almodóvar
    como la Maura como Victoria Abril,
    un poco lista, un poquitín boba,
    ir con Madonna en una limousine.

    Yo quiero ser una chica Almodóvar
    como Bibi, como Miguel Bosé,
    pasar de todo y no pasar de moda,
    bailar contigo el ultimo cuplé.

    Y bueno, a veces vivo en medio de un ataque de nervios, sé que el amor es algo que va y viene y me gustaría ser fuerte, como las chicas de Almodóvar; sin embargo, me gustaría decirle a Joaquín que eso no me basta. De pronto me gustaría más ser una chica Tarantino y que no me importe la violencia y ser completamente absurda. Me gustaría vengarme solo por tener un sentido de la venganza y saber que puedo salir de mi tumba y ser fuerte como las chicas de película D.

    Yo quiero ser una chica Tarantino,
    como la Turman como Rosario
    un poco lista, un poco ruda
    ir a toda velocidad a encontrar la muerte

    Yo quiero ser una chica Tarantino
    como Beatrix como Zoe the cat
    caminar entre el fuego
    besarte una vez más